Origen de Ergo Atlantis

Ergo Atlantis se nutre de la rica y mística leyenda de la Atlántida, una ciudad cuyo mito ha fascinado a la humanidad durante milenios. Esta civilización avanzada, según los relatos de Platón, fue un lugar de esplendor y sofisticación que existió hace más de nueve mil años. La Atlántida, con sus majestuosos templos, impresionantes obras de ingeniería y una sociedad muy desarrollada, encarnaba el pináculo del conocimiento, la cultura y el poder. Sin embargo, esta ciudad mítica también representa la fragilidad y la impermanencia, pues según la leyenda, desapareció bajo las olas en una sola noche de catástrofes naturales.

La elección del nombre "Ergo Atlantis" no es fortuita, sino un reflejo de la conexión profunda que existe entre la filosofía de nuestro proyecto y el mito de la Atlántida.

Al igual que la Atlántida, nuestros viñedos alguna vez fueron espléndidos, pero fueron abandonados y olvidados con el paso del tiempo. Sin embargo, al igual que la búsqueda incansable de los aventureros por redescubrir la ciudad perdida, nosotros nos embarcamos en la misión de resucitar estas viñas olvidadas, reviviendo su antigua gloria y permitiendo que una nueva generación descubra su exquisita esencia.

Al rescatar estas viñas, no solo estamos devolviendo la vida a plantas que alguna vez produjeron uvas excepcionales, sino que también estamos preservando un legado de excelencia y sofisticación que se creía perdido para siempre.

En Ergo Atlantis, creemos que cada botella de SangReal encierra no solo la esencia de estas vides resucitadas, sino también el espíritu de la Atlántida misma. Cada sorbo es un viaje sensorial que transporta a quien lo degusta a esa época anterior, mítica, llena de misterio y majestad. La ciudad perdida nos inspira a mirar más allá de lo evidente y a buscar la grandeza en lo que ha sido olvidado. Así, nuestra labor se convierte en una búsqueda del «elixir eterno», un esfuerzo por capturar la perfección y el esplendor en cada botella.

Además, la Atlántida simboliza un tesoro oculto, una joya escondida que solo los más valientes y perseverantes pueden hallar. Este es el mismo espíritu que guía nuestro proyecto: descubrir y revivir tesoros enológicos que yacen ocultos bajo el velo del tiempo. Trabajamos incansablemente para identificar, analizar y cultivar estas viñas, empleando tanto técnicas tradicionales como innovadoras para asegurarnos de que cada racimo de uvas refleje el esplendor de su origen.

Cada botella es un testimonio del cuidado, la pasión y el arte que ponemos en nuestro trabajo, asegurando que solo los más privilegiados puedan disfrutar de este vino excepcional.

En Ergo Atlantis recuperamos viñedos abandonados que se creía no existían

9
Microparcelas
90
Años de edad Media
600
Kg / Ha.

Concepto

NO VALE CUALQUIER VIÑA SOLO POR SER VIEJA Y ESTAR ABANDONADA

El concepto de recuperación de viñedos abandonados es el corazón palpitante de Ergo Atlantis, una misión que combina pasión, arte y un profundo respeto por la historia y la naturaleza. En un mundo donde la industria vinícola se enfrenta a constantes desafíos y transformaciones, nuestra iniciativa busca rescatar y revitalizar aquellos viñedos que, olvidados por el tiempo y el hombre, encierran un potencial inexplorado y un legado de inestimable valor.

La recuperación de viñedos abandonados no es solo una labor agrícola, sino una auténtica arqueología enológica. Cada parcela de viña que rescatamos cuenta una historia única, enraizada en el pasado y cargada de memoria. Estas viñas, que en algún momento florecieron y produjeron uvas excepcionales, fueron relegadas al olvido debido a diversos factores: cambios climáticos, migraciones de población, crisis económicas y otros avatares históricos. Sin embargo, como auténticos guardianes de la tradición, en Ergo Atlantis nos dedicamos a descubrir y revivir estos tesoros ocultos.

El proceso comienza con la identificación de viñedos abandonados. A través de investigaciones meticulosas, tanto históricas como de campo, localizamos aquellos lugares donde las vides han resistido al paso del tiempo. Este primer paso requiere una comprensión profunda del terreno, del clima y de las condiciones específicas que permitieron a estas vides sobrevivir sin cuidados humanos. Una vez localizados, los viñedos son sometidos a un análisis exhaustivo que incluye estudios del suelo, evaluación del estado de las cepas y la identificación de las variedades de uva presentes, muchas de las cuales pueden ser raras o incluso desconocidas.

La siguiente etapa en el proceso de recuperación es la resurrección de las viñas. Esto implica un trabajo intensivo de limpieza, poda y revitalización del suelo. La poda es especialmente crucial, ya que las viñas abandonadas suelen estar semi-enterradas, enredadas y desorganizadas. Este trabajo se realiza con una combinación de técnicas tradicionales y conocimientos modernos, siempre respetando la esencia original de las plantas. Nuestro equipo de expertos enólogos y viticultores trabaja con paciencia y dedicación, asegurándose de que cada cepa reciba el cuidado necesario para volver a producir uvas de alta calidad.

Un aspecto fundamental del concepto de recuperación es la conservación de la biodiversidad. Los viñedos abandonados son a menudo refugios de vida silvestre y plantas autóctonas que han coexistido con las vides durante décadas. En Ergo Atlantis, valoramos y protegemos esta biodiversidad, creando un entorno donde la flora y fauna locales pueden prosperar junto con las viñas. Este enfoque sostenible no solo contribuye a la salud del viñedo, sino que también refuerza la calidad y el carácter único de nuestras uvas.

La recuperación de viñedos abandonados también implica una profunda conexión con la historia y la cultura locales. Cada viñedo tiene una historia que contar, y parte de nuestra misión es preservar y compartir esa historia con el mundo. Colaboramos estrechamente con historiadores de los pueblos castellanos y comunidades locales para documentar y celebrar el legado de cada viñedo. Esta narrativa se convierte en parte integral de nuestros vinos, añadiendo una dimensión extra de significado y valor a cada botella de SangReal.

Finalmente, el concepto de recuperación de viñedos abandonados culmina en la producción de un vino que es tanto un homenaje al pasado como una promesa para el futuro. SangReal, nuestro vino insignia, es la manifestación tangible de este viaje de resurrección. Cada botella encapsula no solo el sabor y los aromas únicos de las uvas resucitadas, sino también la historia, el misterio y el arte que han guiado nuestro camino. La exclusividad de SangReal, con una producción muy limitada y exclusiva, refleja el cuidado y la dedicación invertidos en cada etapa del proceso.